Las Salvaguardas o Salvaguardias.

Marzo del 2015 en Ecuador y al llegar al día 11, entran en vigencia una serie de medidas arancelarias dictaminadas por el Presidente de la República, conocidas como Salvaguardias.

Conceptualmente, las salvaguardias (o salvaguardas) son ” una modalidad de restricción del comercio internacional ante la presencia de un daño o posible daño a un determinado sector de la economía.” Su característica es ser temporales, es decir, su aplicación es por un tiempo determinado, que este caso de es de 15 meses, es decir, vencen en junio del 2016. Coincidencialmente, esto es 120 días previos al llamamiento a elecciones presidenciales del año 2017.

Es indispensable mencionar que la Organización Mundial del Comercio (OMC) avala la implementación de salvaguardas por un país “para proteger a una rama de producción nacional específica de un aumento de las importaciones de un producto que cause o amenace causar daño grave a esa rama de producción.”1 De acuerdo a este organismo, las salvaguardas pueden implementarse por un período máximo de 4 años, aunque pueden extenderse hasta 8 años. Si desean conocer más sobre Salvaguardas y su aplicación de acuerdo a la OMC, pueden dar click aquí.

Los justificativos dados por el gobierno para la implementación de esta medida son que los principales proveedores de bienes para el Ecuador han devaluado su moneda y que esto significa una disminución de la competitividad de la industria nacional. Se ha referido en particular a las recientes devaluaciones de Colombia que se aproximan a un 25% y a Perú que se acerca al 5,3% en los últimos doce meses. De igual manera, en Europa el Euro, la moneda común del viejo continente, ha perdido valor pasando de 1.35 euros por dólar en el verano pasado a 1.0541 a la fecha en la cual se realiza este post.

En este post no se entrará en revisar el detalle de la lista de productos que son incluidos en la salvaguarda ni los porcentajes con los cuales se castigará cada uno de ellos, sino tratar de entender porqué su aplicación en el Ecuador y cuáles podrían ser los efectos (tanto positivos cuanto negativos) de la misma.

Pues bien, hagamos una rápida revisión de porqué se han dado estos cambios en las divisas. Para empezar, es indudable que nuevamente EEUU ha recuperado su dominio en el mundo. Después de la debacle financiera del 2008 su recuperación ha sido mucho más ágil que sus similares Europeos y asiáticos. La caída del precio del petróleo y el inicio de producción e inclusive exportación del oro negro por parte de Estados Unidos ha logrado que los inversores mundiales regresen su mirada al denominado Imperio Norteamericano y hagan que su moneda recupere el poder de antaño. Además, sumemos el pobre desempeño de la Comunidad Europea arrastrado por los problemas en España, Grecia e Italia. La locomotora alemana no ha sido capaz de arrastrar estos pesos lo que le ha llevado a presentar varios signos de debilidad en el contexto internacional.

Las consecuencias de esta apreciación del dólar son interesantes y de análisis. Los dólares pueden comprar más cosas que antes no lo podían hacer, lo cual sería positivo para el Ecuador de no existir la presencia de estas salvaguardias. Las compras realizadas con dólares existentes en el país podrían servir para la compra de bienes de capital que permitan mejorar la competitividad de la, hasta ahora, ineficiente industria nacional. También es una buena oportunidad para viajar al exterior y “gastar” los dólares en entretenimiento y gozo. Obviamente, los mismos dólares pueden servir para comprar otro tipo de bienes, los denominados suntuarios, para los cuales existe una especie de guerra por parte de la administración actual.

Dado que nuestro principal socio comercial es EEUU y que con este país se utiliza la misma moneda, las exportaciones de Ecuador no se encarecen, contrario a lo que sucede con ventas a Europa donde los productos ecuatorianos pueden empezar a ser caros. Sin embargo de lo primero, EEUU puede aprovechar la fortaleza de su moneda para acceder a productos iguales, similares o sustitutos de los ecuatorianos a menor costo. Aquí un problema para la producción local que debe o debe mejorar su calidad.

Otro aspecto muy interesante para Ecuador y que debe ser aprovechado de alguna manera es la ventaja que tiene de poseer una moneda no volátil y por esto atraer a inversionistas para que traigan sus recursos y puedan desarrollar y obtener ganancias que en otros lugares, podrían verse disminuidas por devaluaciones imprevistas, como serían los casos del peso colombiano o el real brasileño.

Ahora bien, las salvaguardias aplicadas buscan impedir una salida de dólares de la economía local y, de acuerdo al gobierno, un fortalecimiento de la industria local. Se especula mucho que tiene un carácter fiscal, es decir que, busca de alguna manera recaudar ingresos para poder mantener el funcionamiento del Estado y sus inversiones.

Desde el punto de vista práctico, es casi un hecho de que no está cumpliendo uno de los requisitos solicitados por la OMC para la aplicación de salvaguardias en ciertos productos, que es el que la industria de alguno de esos productos esté en peligro ya que las listas incluyen items que muy seguramente en nuestro país no se producen. Este incumplimiento podría traducirse en alguna demanda ante esta organización por parte de algún país que se sienta perjudicado por la medida.

Ideológicamente, cualquier tipo de restricción en las posibilidades de elección que tenga un consumidor debe ser rechazada de facto; independientemente del tipo de bien o servicio que se restrinja adquirir.

Una recomendación para solventar esta situación es la de realizar inversiones para poder emprender proyectos que provean al mercado de varios de los productos que tienen restricción. Si bien el trabajo de crear una empresa puede ser casi igual al tiempo de la medida, es una alternativa ante la imposición de estas salvaguardias.